miércoles, 20 de julio de 2011

¡Lo que nos deja hacer las cosas bien!

¿Qué es hacer las cosas bien?, ¿cumplir con los mandamientos de la iglesia', ¿cumplir con las enseñanzas de los padres', ¿cumplir con la ley vigente?.

¿Qué sucede cuando no perteneces o no crees en una religión específica?, ¿Cuándo no tienes unos padres que te inculquen valores?, ¿Qué pasa cuando las leyes son antiguas y funcionan para una sociedad de hace más de 100 años?.

Creo que cuando logras mezclar aquello que inicio a todas las religiones, con lo que el día a día conviviendo con tus mayores y respetando el espacio de tu vecino; entonces logras hacer las cosas bien. El tomar decisiones que para algunos es mala, pero que a ti, algo muy dentro te dice "adelante, es lo correcto" es hacer las cosas bien.

Ninguno de nosotros conoce el futuro, pero si le vamos dando vida, para bien o para mal.

En mi caso, cometí muchas acciones denominadas "malas", pero ahora que ha pasado el tiempo, me llenan de orgullo y me hacen luchar para seguir formando un futuro, para algunos malo, para otros bueno.

En ocasiones los prejuicios disfrazados de moral, son lo que hace que la gente califique las acciones como buenas o malas, claro cuando para las personas el "respeto al derecho ajeno" no es prioritario.
Hace varios años, tomé una decisión en conjunto, que ahora 17 años después, me premia con una hija, ¿qué sería ahora de haber hecho lo correcto?, muchas cosas buenas pudieron suceder, pero también muchas malas podrían haber sucedido.

Hace más de 12 años, el destino me envío a dos grandes mujeres que me sacaron de un periodo de letargo intelectual, y que hoy en día puedo decir que es el mejor regalo que puede tener un hombre, una mujer de carácter y con sentido común.

Hoy me encuentro en vísperas de la llegada de mi tercer hija y gracias a que las cosas se "hicieron bien", esta deberá ser una historia con un recomienzo feliz.

Por eso agradezco el regalo que la vida me dió por hacer las cosas bien....

viernes, 1 de julio de 2011

El placer de las insignificancias...

En ocasiones, el tomar la mano de la compañera de vida, es suficiente para recargar la energía necesaria para continuar por este andar en la tierra, a veces el ver el gusto con el que un ser querido disfruta una flauta de barbacoa y va a otro mundo, a veces el que alguien al ver un vocho amarillo recuerde que debe dar un golpe a la persona de al lado, a veces el que te decidas a llamar a ese ser desconocido pero parte de ti.


En ocasiones aisladas, en momentos que se pueden contar con los dedos entre los miles de minutos que transcurren día a día, podemos ver que existe un equilibrio y que un ser; sino superior, si mucho más inteligente de los que habitamos hoy en día el planeta, ha puesto tiempo y dedicación a cada elemento que convive en este planeta.


Hace cuanto que no se dan un tiempo para observar a su alrededor, ¿recuerdan que la lluvia genera vida?, ¿que el viento purifica el aire que respiramos?, y sin embargo hemos sido tan egoístas, que al hacer ciudades, maldecimos a la lluvia porque no hicimos una ciudad preparada para recibirla.


Día a día nos aislamos y separamos más, de lo que en un principio era un todo, hemos perdido el respeto por la naturaleza y por ende a olvidarnos de la belleza de lo único.


Y aún así existen pequeñas cosas insignificantes para muchos, pero tan importantes para el todo, un perro callejero con actitud, podría ser superior a un perro mal educado con pedrigree, o esa salsa en la taquería que tiene ese sazón especial que la hace más interesante que la taquería e moda.


Cosas tan insignificantes pero tan gratificantes al corazón, como un "gracias", "cuenta conmigo", "te quiero" y las más grande "Te amo", pueden hacer un cambio importante en la vida de un ser vivo.


Quiero pensar que uno tiene una bolsa en la que se van guardando todas esas insignificancias, para que un día, cuando uno este cansado, desesperado, angustiado; pueda hacer un trueque por lo más cotizado en estos días, "Esperanza".
  

martes, 3 de mayo de 2011

¿Qué es para ti el amor?

Hace algunos años, pensaba que el amor, era solo cosa de novelas, del cine, la televisión y de mis vecinos, que cada 14 de Febrero buscaban un buen pretexto para acercarse a la persona que sentían sería su media naranja.

Para uno que era escéptico, pasado el tiempo y con cada experiencia que se acompaña de responsabilidad, va creando en uno ese sentimiento, que en un principio, era ñoño o ridículo, pero que ahora se hace cada vez más indispensable.

Ahora que veo que gracias a la gran cantidad de información, así como el poco tiempo de los padres para acompañar a los hijos, debido a que hay que trabajar doble para vivir lo más cercano a "dignamente", el proceso de educación-crecimiento-familiar se ve mermado.

Por consecuencia los valores que antes eran formados y/o tomados de casa y de seres cercanos a uno, son ahora presa fácil de cualquier influencia buena o mala de cualquiera de los medios de comunicación actuales, (electrónicos o de relación humana) y entonces nos extrañamos de la situación en la que vivimos, existe una nueva moral, en la que cuando somos afectados, es negativa y cuando nos conviene, damos la espalda al prójimo.

Hoy en día, la nueva generación, no tiene compromiso y tiene arraigada esta doble moral, en la que el sentido de individualidad está por encima de cualquier valor.

Hoy cuando por alguna razón, una compañía integra un control, el personal se siente amenazado y reclama a los 4 vientos por su libertad, pero se le olvida que tiene un contrato en el que aceptó las condiciones, y en general el nuevo control es consecuencia de una mejora para beneficio de la compañía y por ende del mismo personal. ( No entro en detalles, de si el sistema es bueno, si las compañias ven por el trabajador, etc).

La gente ya no cumple con sus labores con "amor", ese amor que es una consecuencia de la estabilidad de la familia. Acaso no creen, que si todo estuviera bien en casa, la gente no llegaría con desgano a la oficina, culpando algún familiar, haciendo una historia de telenovela, porque ese día en especial, le sucedió todo lo habido y por haber.

Cuando veo esto en la calle, no puedo sino preocuparme de lo que sucede en casa, hoy para mi, el "amor" toma otro matiz, volveré a utilizar el formato anterior, pero mejorado, pondré mi grano de arena, para que este mundo pueda tener esperanza, porque no lo veo a corto plazo como muchos, sino para los hijos, de los hijos de mis hijas.

A cuántas cosas le puedes dar "amor", a tus seres queridos, a tus vecinos , al tendedero de la tienda, al repartidor, a tu mascota, a tus plantas.

Si te detienes por un momento a ver algo de lo que más te gusta, como ese diseño del auto que deseas, el árbol de enfrente, que cada año levanta más la banqueta, pero que reverdece, el sonido del semáforo más cercano, verás que no es difícil encontrar que las cosas más simples, pueden hacer que des "amor" sin esperar nada a cambio.