Es verdad que en la historia del hombre, el amor ha sido la fuente de muchos logros, historias épicas, finales felices, pero en realidad esas historias plasmadas de lo llamado "amor verdadero-puro", están manchadas de sangre, des-honor, traición. Son historias en las que todos sueñan ser protagonistas, sin medir el verdadero dolor y final que tendrían en la vida real.
El Amor verdadero y puro es aquel que es entregado con toda la honestidad, con toda la certeza que la decisión es la adecuada, es una comunión entre dos personas que saben que al unir sus vidas harán cosas mejores, pero cuando la decisión obedece a un capricho, un lapso de necesidad y de ceguera, podrá en el corto plazo realizar el sueño, que después se volverá una pesadilla, cuando con el paso del tiempo salgan a relucir los fantasmas, las restricciones, la culpa de haber sacrificado la amistad, la esperanza, la promesa no cumplida.
La enseñanza de valores no es sólo para cumplir con las reglas de la sociedad que las ha impuesto, es el cúmulo de experiencias que han permitido encontrar la mejor manera de convivir, de gozar la vida.
Yo opino y recomiendo por experiencia propia, escuchar al corazón, pero siempre acompañado de la razón, entendiendo que al unir y/o compartir el corazón con otro ser, debe ser para construir no para destruir, aquí no aplica el fin justifica los medios, porque con cada decisión tomada, se puede afectar a otros. Nadie es un medio para llegar a un fin. Todos deberían respetar y confrontar su realidad, Esto nos haría mejores personas.
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